Actualiza tus coberturas empresariales: 3 pasos clave para el nuevo año
Los cambios en la vida empresarial pueden modificar significativamente el valor asegurable de los activos y bienes que una compañía necesita proteger. Cuando un negocio crece o se transforma, sus requisitos de cobertura inevitablemente varían, generando la necesidad de actualizar las pólizas para reflejar con precisión el valor real de lo asegurado.
Actualizar los valores asegurables en seguros no es simplemente una tarea administrativa, sino una estrategia fundamental para garantizar la protección adecuada. De hecho, se recomienda ajustar estos valores al menos considerando el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en 2022 alcanzó niveles históricos del 13,12% en Colombia. Además, cada sector industrial posee riesgos particulares e inigualables, lo que hace que el valor asegurable de un inmueble o de otros activos empresariales requiera una evaluación personalizada.
Por lo tanto, adoptar el hábito de revisar los seguros empresariales una vez al año es indispensable. Esta práctica no solo permite verificar deducibles y exclusiones que pudieron modificarse con el tiempo, sino también garantiza que la empresa esté preparada para afrontar desafíos inesperados. A continuación, presentamos tres pasos clave para actualizar correctamente las coberturas empresariales en este nuevo año.
Paso 1: Evalúa tus pólizas actuales y necesidades de cobertura
El primer paso fundamental para adaptar correctamente tus seguros empresariales consiste en realizar una evaluación exhaustiva de tus pólizas actuales. Esta revisión no debe ser superficial, sino un análisis profundo que determine si tu empresa está adecuadamente protegida frente a los riesgos que enfrenta en el contexto actual.
Revisión de coberturas existentes
La evaluación de riesgos constituye un proceso crítico para cualquier empresa, independientemente de su tamaño o sector. Este análisis permite identificar las amenazas potenciales y tomar medidas para minimizarlas o transferirlas mediante un seguro adecuado [1].
Al revisar tus pólizas existentes, es importante considerar varios aspectos clave:
- Coberturas actuales: Verifica qué riesgos específicos están cubiertos actualmente y si existen vacíos de protección.
- Límites de indemnización: Comprueba si los montos máximos de cobertura siguen siendo adecuados para tu realidad empresarial actual.
- Exclusiones: Identifica qué situaciones o eventos no están cubiertos por tus pólizas actuales.
- Deducibles: Revisa los montos que debes pagar antes de que se active la cobertura del seguro.
Una revisión detallada saca a la luz estos vacíos [1]. Muchas empresas solo descubren las limitaciones o exclusiones de sus pólizas cuando ya es demasiado tarde: al momento de un siniestro [1]. Por eso, es crucial realizar esta revisión preventivamente.
Durante este proceso, es recomendable contar con asesoría especializada. Un intermediario de seguros puede ayudarte a evaluar tus necesidades y asegurarte de que estés al tanto de las coberturas que realmente necesitas [2]. Este profesional te ayudará a comparar las opciones de pólizas de diferentes compañías, considerando las coberturas, los límites de indemnización, las exclusiones y las primas [1].
Identificación de cambios en el negocio
Las empresas son organismos vivos que crecen, se transforman y evolucionan constantemente. Sin embargo, muchas veces sus seguros permanecen inalterables, lo que puede generar brechas significativas en la protección [3].
Por lo tanto, es vital identificar los cambios recientes en tu negocio que puedan afectar tus necesidades de cobertura:
Expansión de operaciones: Si tu compañía ha duplicado su tamaño, tu seguro debería aumentar para estar a la altura de ese cambio [4]. La apertura de nuevas sedes, tanto a nivel nacional como en el extranjero, modifica considerablemente el mapa de riesgos [3].
Adquisición de nuevos activos: Cuando incorporas nuevos bienes como maquinaria, vehículos, inmuebles o equipamiento tecnológico, es fundamental actualizar el capital asegurado en las pólizas multirriesgo y de daños [3]. En caso contrario, podrías enfrentar una situación de infraseguro donde la indemnización sería insuficiente para cubrir las pérdidas reales.
Cambios en la estructura empresarial: Si has realizado reformas en las oficinas o has ampliado el edificio, debes actualizar tu cobertura. De lo contrario, solo recibirás hasta el monto máximo que figura en tu póliza actual, lo que podría obligarte a cubrir de tu bolsillo el costo de reemplazo de tales mejoras [4].
Ampliación de línea de productos: Si tu negocio ha expandido su oferta de productos, necesitarás asegurarte de tener un seguro de responsabilidad suficiente en caso de que tengan defectos, así como protección adecuada contra robos de inventario [4].
Cambios en la plantilla: Si se ha modificado el número de empleados, las pólizas de accidentes colectivos, responsabilidad civil patronal o seguros de vida grupo deben revisarse [3]. Además, las pólizas de compensación de trabajadores también podrían necesitar ajustes [5].
Transformación digital: Si tu negocio ha incorporado herramientas en la nube, plataformas de venta online o gestiona bases de datos sensibles, necesitarás ciberseguros adaptados a tu nivel de exposición [3]. Las empresas deben estar preparadas para hacer frente a amenazas cibernéticas como ataques de hackers y brechas de seguridad de datos [3].
Es importante proyectar también tus futuras necesidades. Si tienes pensado ampliar tu negocio o adquirir nuevos activos, debes contemplar incorporar estos cambios a tu póliza de seguros [2].
¿Qué es el valor asegurable y por qué importa?
Uno de los conceptos más importantes al evaluar tus coberturas de seguro es el valor asegurable. Este término se refiere a la evaluación objetiva de los bienes asegurados, susceptibles de garantía en la póliza [6]. En otras palabras, es el valor de los bienes y activos por los cuales realizamos la contratación de un seguro y que estarían cubiertos en caso de siniestro [6].
El valor asegurable hace relación a la evaluación de los bienes que se protegen dentro de un seguro, susceptibles a estar dentro de las garantías de una póliza, por lo que se les podría dar cobertura en caso de accidente o siniestro [6]. Es crucial entender este concepto para asegurarte de que estás protegiendo tu patrimonio empresarial de manera adecuada.
La importancia del valor asegurable radica en varios factores:
Determina la indemnización: El valor asegurable establece la cantidad máxima que la compañía aseguradora indemnizará en caso de daño o pérdida [6]. Si no se calcula correctamente, podrías recibir una compensación insuficiente en caso de siniestro.
Evita el infraseguro: El infraseguro ocurre cuando el valor asegurado es inferior al valor real de tus activos [6]. En este caso, la indemnización será proporcional al valor declarado. Por ejemplo, si aseguras tu propiedad por 70.000 € y su valor real es 100.000 €, solo recibirás el 70% de la indemnización correspondiente [6].
Previene el sobreseguro: El sobreseguro sucede cuando aseguras tus bienes por un valor superior al real [6]. Aunque pagues más por la prima, la aseguradora solo te indemnizará por el valor real de los daños, nunca por encima de lo que cueste reconstruir o reponer [6].
Protege la estabilidad financiera: Una correcta valoración de los activos garantiza que la compensación económica se ajuste al daño real sufrido [2]. Esto es indispensable para mantener la estabilidad de la empresa en caso de siniestros importantes.
Además, es importante distinguir entre valor asegurable y valor asegurado:
Valor asegurable: Es el monto máximo para que una póliza de seguro cumpla con su función indemnizatoria [2].
Valor asegurado: Es la cantidad que la compañía de seguros se compromete a pagar en caso de siniestro. Representa el límite máximo de la responsabilidad del asegurador [2].
Para una protección óptima, debe existir coincidencia entre el valor asegurable y la suma asegurada, de modo que el interés asegurable pueda entenderse adecuadamente protegido [2].
Valor asegurable de un inmueble: ejemplo práctico
Para ilustrar mejor cómo se calcula el valor asegurable, tomemos el ejemplo de un inmueble empresarial. En este caso, el valor asegurable se divide en dos partes:
- Valor del continente: Se refiere a la estructura del inmueble (paredes, techos, instalaciones, suelos, ventanas, etc.) [6].
- Valor del contenido: Engloba todos los bienes móviles del interior: muebles, equipos, maquinaria, inventario, etc. [6].
Para calcular correctamente el valor del continente, se deben considerar estos factores:
Superficie construida (en m²): Incluye todas las estancias del inmueble, áreas de almacenamiento y zonas comunes [6].
Coste de reconstrucción por metro cuadrado: Este valor varía dependiendo de la ubicación y calidades de la construcción. Es importante destacar que no se debe tomar como referencia el valor de mercado, sino el coste de reconstrucción [6].
La fórmula aproximada sería:
Superficie construida × Coste de reconstrucción = Valor asegurable del continente
Por ejemplo, un inmueble empresarial de 200 m² con un coste de reconstrucción de 1.000 €/m² tendría un valor asegurable del continente de 200.000 € [6].
Para el cálculo del valor del contenido, se recomienda:
- Hacer un inventario detallado de todos los activos: maquinaria, equipos, mobiliario, etc.
- Asignar a cada uno su valor de reposición (cuánto costaría comprarlo nuevo).
- Sumar todos estos valores para obtener el valor asegurable total del contenido.
Algunas aseguradoras ofrecen guías de orientación según el tipo de inmueble y sus características, pero lo más recomendable es personalizar el valor asegurable [6]. Es común que para la valoración del contenido se estime aproximadamente un 30% de la tasación del continente [7], aunque para empresas con maquinaria o equipos especializados este porcentaje puede ser insuficiente.
Si ocurriera un siniestro y el valor asegurado fuera inferior al real, se aplicaría la regla proporcional. Por ejemplo, si el valor real de reconstrucción de un inmueble empresarial es de 400.000 €, pero está asegurado por 300.000 €, en caso de un daño de 100.000 €, la indemnización sería de 75.000 € (proporción del 75% del valor real asegurado) [6].
Para mantener actualizado el valor asegurable de tu inmueble, es recomendable:
- Revisar y actualizar tu póliza cada año [6].
- No guiarse por el valor de mercado, ya que este incluye factores como la ubicación, que no son relevantes para el seguro [6].
- Solicitar asesoramiento profesional para determinar el valor real [6].
- Conservar facturas y documentos de valor para facilitar la tramitación del seguro en caso de siniestro [6].
Las ventajas para empresas de contar con una valoración profesional de activos incluyen:
- Eliminación del riesgo de infraseguros o supraseguros.
- Confiabilidad de la valoración.
- Posible ahorro de prima, en caso de detectarse supraseguro.
- Posibilidad de utilizar la valoración también para fines de compraventa o garantía prendaria [2].
La evaluación adecuada de tus pólizas actuales y la comprensión profunda del valor asegurable te permitirán tomar decisiones informadas para proteger tu empresa. Este primer paso es fundamental para construir una estrategia de seguros que responda a tus necesidades específicas y garantice la continuidad de tu negocio frente a imprevistos.
Paso 2: Ajusta tus coberturas según riesgos actuales
Una vez identificadas las necesidades actuales de tu empresa, el siguiente paso crucial es ajustar tus coberturas para responder efectivamente a los riesgos del entorno empresarial actual. Este proceso no solo implica incrementar los montos asegurados, sino también incorporar protecciones para nuevos riesgos que pueden haber surgido con la evolución de tu negocio.
Nuevos activos o expansión de operaciones
Cuando tu empresa crece y se transforma, sus necesidades de seguros empresariales también evolucionan. Según estudios, aproximadamente el 75% de las empresas estadounidenses están infraseguradas en un 40% o más [2]. Esta estadística alarmante refleja una realidad común: muchas empresas no actualizan sus seguros al ritmo de su crecimiento.
Es fundamental entender que la expansión de operaciones genera nuevos riesgos que deben ser adecuadamente cubiertos. Por ejemplo, si has adquirido nuevos activos como maquinaria, equipos informáticos o mobiliario, necesitarás ampliar tus coberturas existentes. Además, si tu empresa ha inaugurado nuevas instalaciones o ha modificado las existentes, deberás actualizar tus pólizas para reflejar estos cambios.
Entre las coberturas esenciales que deberías considerar al expandir tu negocio se encuentran:
- Daños por desastres naturales: Protección contra daños ocasionados por huracanes, granizo, heladas, inundaciones, golpes de mar, nevadas, vientos tempestuosos o avalanchas de lodo [8].
- Robo con violencia o asalto: Cobertura para robo con violencia de contenidos dentro del negocio, incluyendo mobiliario, inventarios, maquinaria y accesorios [8].
- Responsabilidad civil: Protección ante daños accidentales ocasionados a terceros como consecuencia de las actividades empresariales [8].
- Gastos extraordinarios: Cobertura de gastos necesarios (como renta de un local o bodega) para continuar las operaciones después de un siniestro cubierto [8].
Al renovar o ajustar tus pólizas, ten presente que los seguros actualizados te permiten evitar impactos económicos significativos ante eventos inesperados y garantizan la continuidad de tu negocio incluso después de un siniestro [8].
Por otra parte, es crucial informar a tu aseguradora cuando reduzcas el número de empleados, te traslades a inmuebles más pequeños o dejes de ofrecer determinados productos o servicios para asegurarte de que tu cobertura se ajuste en consecuencia [2]. No solo se trata de aumentar coberturas, sino también de ajustarlas para reflejar con precisión la realidad actual de tu empresa.
Coberturas para riesgos emergentes (ciberseguridad, pandemias)
El panorama de riesgos empresariales ha cambiado drásticamente en los últimos años, con amenazas emergentes que hace una década apenas estaban en el radar de las empresas. Dos de estos riesgos se han vuelto particularmente relevantes: la ciberseguridad y las pandemias.
Ciberseguridad
Cualquier empresa que utilice tecnología para gestionar su negocio corre el riesgo de sufrir un ciberataque o una filtración de datos [9]. A medida que las empresas adoptan más tecnologías digitales, aumenta su exposición a incidentes de ciberseguridad para los cuales las pólizas de seguro tradicionales pueden no tener cobertura [10].
Los seguros cibernéticos han surgido como respuesta a estas nuevas amenazas, ofreciendo coberturas específicas como:
- Responsabilidad por seguridad y privacidad de datos
- Servicios de remediación tras un ataque
- Defensas legales y cobertura para sanciones
- Responsabilidad derivada de contenido en páginas web
- Extorsión cibernética
- Pérdida de ingresos por interrupción de actividades [9]
Estos seguros son particularmente importantes si tu empresa maneja bases de datos de clientes, realiza cobros en línea o depende de sistemas digitales para su operación [11]. Un seguro cibernético bien diseñado no solo ofrece protección económica, sino también acceso a servicios especializados de respuesta ante brechas de seguridad, con equipos disponibles 24/7 [9].
Pandemias
La pandemia de COVID-19 ha evidenciado la necesidad de considerar coberturas específicas para este tipo de eventos globales. Sin embargo, es importante entender que los seguros tradicionales de interrupción de negocio generalmente no cubren las pérdidas por pandemias [2].
Las razones para esta exclusión son múltiples:
- Los seguros están diseñados para riesgos individuales o pérdidas temporales regionalizadas, no para pérdidas macroeconómicas sistémicas [2].
- Las pandemias violan los seis criterios básicos de asegurabilidad: diversificación, accidentalidad, determinabilidad, no ser excesivamente catastróficas, probabilidad calculable y prima económicamente asequible [2].
- Las pérdidas económicas de una pandemia no están limitadas por fronteras nacionales ni calendario [2].
No obstante, existen algunas soluciones emergentes. En 2015, empresas como Metabiota y Munich Re desarrollaron un seguro específico para proteger a grandes empresas contra pandemias, llamado PathogenRX en Estados Unidos. Estas pólizas se diseñan a medida para cada empresa e incluyen una solución paramétrica: una cantidad predeterminada de cobertura que se paga automáticamente cuando la epidemia alcanza ciertos umbrales [12].
Al evaluar estas coberturas emergentes, considera que la digitalización de operaciones puede traer riesgos cibernéticos adicionales, por lo que es recomendable mejorar tus medidas de ciberseguridad y considerar un seguro cibernético de responsabilidad civil [2]. Asimismo, aunque las coberturas para pandemias son limitadas, puede ser prudente explorar opciones específicas para tu sector.
Actualización de beneficiarios y empleados
Un aspecto frecuentemente pasado por alto en la actualización de coberturas empresariales es la revisión y ajuste de los beneficiarios designados en las pólizas. Esta actualización es crucial, ya que situaciones como fallecimientos, divorcios u otros cambios significativos en la vida pueden afectar quién debe recibir los beneficios del seguro [8].
Los beneficiarios son las personas designadas en tu póliza para recibir los beneficios acordados en el contrato de seguro en caso de fallecimiento del titular [8]. En el contexto empresarial, esto puede incluir tanto a individuos como a entidades legales. Si el beneficiario es una persona física menor de edad, se requiere designar un administrador de bienes hasta que alcance la mayoría de edad [8].
Es fundamental informar a los beneficiarios de la existencia de la póliza y de su inclusión en la misma, para que estén al tanto de su papel y puedan realizar las reclamaciones correspondientes en caso necesario [8]. Sin embargo, muchas veces esta información no se comunica adecuadamente, lo que puede generar complicaciones en momentos críticos.
¿Cuándo deberías actualizar los beneficiarios de tus seguros empresariales? Principalmente en estas situaciones:
- Cuando hay cambios en la estructura corporativa
- Tras el fallecimiento de socios o beneficiarios designados
- Después de divorcios o cambios en relaciones personales de los titulares
- Al incorporar nuevos socios o ejecutivos clave
- Cuando cambien las circunstancias financieras o familiares de los asegurados
El procedimiento para cambiar beneficiarios suele ser relativamente sencillo y no genera penalizaciones ni cargos extra [8]. Generalmente, implica contactar a tu aseguradora y completar un formulario específico con los datos del nuevo beneficiario y el porcentaje que deseas asignarle.
Es importante destacar que realizar el cambio de beneficiarios no tiene límites: puedes hacerlo cuantas veces lo necesites [8]. Además, con el mismo proceso generalmente puedes cambiar la suma asegurada o los datos de cónyuges en caso de divorcios.
Por otra parte, mantener actualizada la información de tus empleados en las pólizas es igualmente importante. A medida que tu empresa contrata más personal, debes considerar la posibilidad de obtener un seguro de responsabilidad civil para prácticas laborales que proporcione protección contra gastos derivados de denuncias laborales [2].
Valor asegurable definición y cómo calcularlo
El valor asegurable hace referencia a la evaluación objetiva de los bienes asegurados, susceptibles a estar dentro de las garantías de una póliza, por lo que se les podría dar cobertura en caso de accidente o siniestro [11]. En otras palabras, es el bien por y para el que contratamos un seguro, tras una evaluación objetiva del mismo [13].
Calcular correctamente el valor asegurable requiere considerar varios factores. Para hacerlo adecuadamente, sigue estos pasos:
- Valorar el inmueble: Determina el costo de reconstrucción de tus instalaciones. Este valor no incluye el precio del terreno, ya que éste no está expuesto a daños [9].
- Evaluar el contenido: Haz un inventario detallado de tus pertenencias empresariales, incluyendo muebles, maquinaria, equipos electrónicos y otros activos. Asigna un valor de reposición a cada artículo [9].
- Considerar coberturas adicionales: Algunas pólizas ofrecen protección contra eventos específicos, como incendios o robos. Asegúrate de incluirlos en tu estimación [9].
- Consultar con expertos: Las aseguradoras cuentan con especialistas que pueden ayudarte a calcular la suma asegurada adecuada [9].
Es esencial entender las diferentes modalidades para establecer el valor asegurable:
Valor total: La cantidad por la que se firma la póliza es la misma que el valor de reposición del bien asegurado. Esta es generalmente la fórmula más recomendable porque garantiza recuperar el valor completo de los bienes asegurados en caso de siniestro [13].
Valor parcial: En esta modalidad se detalla la cantidad total del valor de los bienes a asegurar, pero solo se contrata la póliza cubriendo un porcentaje de ese valor total. Suele aplicarse a coberturas donde se considera que la probabilidad de riesgo es baja [13].
Primer riesgo: Aquí el asegurado asigna un importe al valor asegurable desvinculándolo del valor real. En caso de siniestro no se aplica la regla proporcional y solo se indemniza en función de las cantidades acordadas. Es útil para coberturas de averías pequeñas o daños estéticos [13].
Elegir correctamente la suma asegurada es fundamental para evitar dos problemas comunes:
Infraseguro: Ocurre cuando la suma asegurada es menor al valor real de tus instalaciones y pertenencias. En caso de siniestro, podrías recibir una indemnización insuficiente. Por ejemplo, si el costo de reconstrucción de tu negocio es de $40,662,487.74 pesos mexicanos, pero tu póliza solo cubre $30,496,865.80, tendrás que asumir la diferencia [9].
Sobreseguro: Sucede cuando aseguras tu propiedad por un monto mayor al necesario. Aunque podría parecer beneficioso, implica pagar primas más al
Paso 3: Previene infraseguros y optimiza tu protección
Garantizar la protección adecuada de tu empresa contra imprevistos requiere no solo tener seguros, sino asegurarte de que estos reflejen con precisión el valor real de tus activos y operaciones. La prevención de infraseguros y la optimización de tu protección constituyen el paso final y decisivo para una estrategia de cobertura efectiva.
Qué es un infraseguro y cómo evitarlo
El infraseguro se presenta cuando el capital asegurado en una póliza es inferior al valor real de los bienes o actividades que se desean proteger. Esta situación, más común de lo que se cree, afecta a numerosas empresas mexicanas. De hecho, menos del 20% de los 5 millones de empresas en México cuentan con algún tipo de seguro [14], lo que refleja una vulnerabilidad significativa ante riesgos diversos.
Cuando una empresa está infrasegurada y sufre un siniestro, la aseguradora aplica la llamada «regla proporcional» para calcular la indemnización. Esta regla determina que se pagará solo una parte proporcional de los daños, calculada en función de la relación entre el capital asegurado y el valor real de los bienes. Por ejemplo, si aseguraste tu nave industrial por 500.000€, pero su valor real es de 1.000.000€, en caso de siniestro la indemnización se reducirá a la mitad [15].
Para evitar caer en esta situación, considera estas medidas prácticas:
- Realizar una valoración correcta de activos antes de contratar el seguro, utilizando preferentemente el valor de reposición en lugar del valor contable
- Actualizar la póliza anualmente para reflejar inversiones, ampliaciones o aumentos de inventario
- Contar con asesoramiento profesional para calcular el capital asegurado adecuadamente
- Revisar las cláusulas de revalorización automática, que ajustan el capital a la inflación
- Contratar coberturas específicas según el sector de actividad de la empresa [15]
Algunas aseguradoras ofrecen la posibilidad de excluir la aplicación de la regla proporcional, lo que debe acordarse y estipularse claramente en el contrato [10]. Otra opción es el aseguramiento a «primer riesgo», donde se establece un monto específico de cobertura sin necesidad de declarar el valor total del bien, evitando así la aplicación de la regla proporcional [12].
Las consecuencias del infraseguro van más allá de recibir indemnizaciones reducidas. También pueden generar problemas de continuidad del negocio, conflictos con la aseguradora y pérdida de credibilidad financiera que afecte la relación con proveedores, bancos o inversores [15].
Comparación de opciones y precios
Al seleccionar o renovar un seguro empresarial, no basta con mirar solo el precio. Los seguros empresariales en México tienen un costo aproximado entre 40.662,49 y 63.026,86 pesos mexicanos para coberturas básicas de incendios, robo de mercancías y responsabilidad civil [14]. Sin embargo, este valor puede variar considerablemente según varios factores.
Entre los aspectos fundamentales que debes considerar al comparar opciones se encuentran:
Cobertura y exclusiones: Es vital revisar detalladamente qué riesgos cubre la póliza y cuáles están excluidos. Muchas empresas asumen erróneamente que ciertas situaciones están cubiertas cuando no lo están [2].
Límites de indemnización: Estos determinan cuánto pagará la aseguradora en caso de siniestro. Es importante que este monto sea suficiente para cubrir los daños potenciales sin dejar la empresa vulnerable a pérdidas significativas [2].
Flexibilidad y adaptabilidad: Tu empresa puede crecer o cambiar con el tiempo. Elegir un seguro que permita ajustes en la cobertura sin grandes complicaciones facilita adaptarse a nuevas necesidades [2].
Reputación de la aseguradora: No todas las compañías ofrecen el mismo nivel de servicio o rapidez en los pagos. Investigar la reputación de la aseguradora y leer opiniones de otros clientes puede ayudarte a garantizar una experiencia confiable [2].
Para realizar una comparación efectiva, solicita cotizaciones de diferentes aseguradoras y evalúa tanto precios como beneficios. Asimismo, considera utilizar comparadores de seguros empresariales online que te permitan ingresar los datos de tu empresa y encontrar rápidamente la información necesaria para hacer la mejor elección [14].
Por otra parte, es importante entender que las aseguradoras brindan la posibilidad de adaptar los servicios y coberturas de sus seguros empresariales a las diferentes actividades relacionadas con tu compañía [14]. Esto significa que puedes personalizar tu póliza con coberturas que consideres necesarias para proteger tu negocio ante los diferentes riesgos posibles.
Frecuencia recomendada para revisar tus pólizas
Para mantener una protección óptima, es fundamental revisar y actualizar regularmente tus pólizas de seguro. La recomendación general es hacerlo al menos una vez al año, coincidiendo con la renovación de la póliza [16][8]. Este momento es ideal para verificar condiciones, deducibles, exclusiones y sumas aseguradas antes de que se renueve automáticamente sin los ajustes necesarios [17].
Además del análisis anual, existen eventos específicos que deben desencadenar una revisión inmediata de tus coberturas:
- Cambios significativos en tu negocio: Expansiones, nuevas adquisiciones o reducciones [8]
- Inversiones en nuevos equipos o maquinaria que modifiquen el valor de los activos [16]
- Reformas o mejoras en las instalaciones que aumenten el valor de la propiedad [8]
- Cambios en la estructura corporativa como fusiones, adquisiciones o nuevos socios [16]
- Modificaciones en regulaciones o leyes que afecten tu sector empresarial [17]
Una revisión detallada debe incluir la verificación de la fecha de renovación, el valor actualizado del inmueble y bienes asegurados, la inclusión o eliminación de coberturas clave, los deducibles y exclusiones, así como las sumas aseguradas actualizadas [17].
Los beneficios de revisar tus pólizas con frecuencia son múltiples: evitas estar bajo asegurado o sin cobertura ante nuevos riesgos, puedes acceder a mejores condiciones o nuevos beneficios, previenes rechazos por no haber informado cambios y ahorras evitando pagar por coberturas que ya no necesitas [17].
Es importante destacar que no revisar tus pólizas regularmente puede derivar en un infraseguro si tus activos se han revalorizado con el tiempo. Un ejemplo común es el de los seguros de inmuebles empresariales, donde el valor de reconstrucción puede incrementarse significativamente sin que esto se refleje en la póliza [18].
Uso del IPC y tipo de cambio para ajustar valores
La inflación y las fluctuaciones en el tipo de cambio son factores económicos que afectan directamente el valor de tus activos y, por ende, la adecuación de tus coberturas de seguro. Por lo tanto, estos indicadores deben considerarse al ajustar los valores asegurables.
Todos los seguros se suscriben por una cuota que puede variar en función del IPC (Índice de Precios al Consumidor) [19]. Aunque normalmente son subidas discretas, deben tenerse en cuenta, especialmente cuando se tiene un presupuesto ajustado. Si pasado el tiempo la diferencia empieza a ser considerable, quizá sea momento de cambiar de aseguradora o revisar las coberturas contratadas [19].
En el caso específico de los seguros empresariales, es fundamental considerar que uno de los principios fundamentales es la «suficiencia de la prima». Esto significa que las tarifas de primas que aplican las aseguradoras deben ser suficientes para satisfacer las obligaciones derivadas del contrato [9]. Por ello, al adecuar la prima de la póliza al IPC, se actualiza el seguro para cubrir todas las circunstancias que abarca [9].
Respecto al tipo de cambio, su impacto es particularmente relevante porque muchos medicamentos, equipo médico, procedimientos e insumos provienen del extranjero [20]. Si aumenta el tipo de cambio, también lo hará el costo de estos elementos y, consecuentemente, el de tu póliza. Por ejemplo, si tienes equipos importados o maquinaria especializada, el costo de reposición estará vinculado a las fluctuaciones de la moneda extranjera.
Cuando se trata de la moneda en que contratas tu seguro, tienes la opción de hacerlo en pesos mexicanos o en dólares. Si decides contratar la póliza en dólares, debes considerar que:
- La prima puede aumentar o disminuir según el tipo de cambio en el momento del cobro
- Los rendimientos dependen de las variaciones y fenómenos macroeconómicos internacionales
- El dólar puede ir al alza mientras estás pagando, lo que podría encarecer la prima [13]
Por otra parte, varios seguros denominados en pesos, al igual que aquellos en dólares, están sujetos a los ajustes anuales de la inflación [13]. Es importante saber que actualmente no se permite que los seguros de vida ya contratados cambien de moneda, así que debes tomar esta decisión cuidadosamente desde el principio [13].
La falta de actualización de las pólizas con el tiempo, considerando factores como la inflación y devaluación de la moneda, puede causar problemas significativos para tu empresa [21]. Estos cambios en el valor de los activos son variables que deben llevarte a ajustar los valores de tus pólizas para evitar el infraseguro y mitigar los impactos negativos en caso de siniestros.
Algunas aseguradoras ofrecen cláusulas de ajuste automático de la suma asegurada en función de la inflación o el costo de reposición, lo que puede facilitar mantener actualizada tu protección [22]. Estas cláusulas son especialmente útiles para evitar quedarse infrasegurado debido a incrementos en los costos de reconstrucción o reposición de activos.
Conclusión
Actualizar las coberturas empresariales constituye una estrategia fundamental para garantizar la protección adecuada de cualquier negocio frente a imprevistos. Los tres pasos descritos anteriormente proporcionan un marco sistemático para esta tarea esencial. Primero, evaluar las pólizas actuales permite identificar brechas de cobertura y comprender el valor asegurable real de los activos empresariales. Segundo, ajustar las coberturas según los riesgos actuales, especialmente aquellos emergentes como los ciberataques, resulta crucial para mantener la protección al día con la realidad operativa del negocio. Finalmente, prevenir el infraseguro mediante revisiones periódicas asegura que la empresa no quede vulnerable en caso de siniestro.
La mayoría de los expertos recomienda revisar las pólizas de seguro empresariales al menos una vez al año. Esta práctica no debería considerarse simplemente un trámite administrativo, sino una decisión estratégica para salvaguardar la continuidad del negocio. Durante estas revisiones, conviene tener en cuenta factores como el IPC y las fluctuaciones del tipo de cambio para ajustar adecuadamente los valores asegurables.
Las empresas deben recordar que la efectividad de un seguro depende de su capacidad para reflejar con precisión la realidad actual del negocio. Un seguro desactualizado podría dejar a la organización parcialmente desprotegida justo cuando más necesita respaldo. Por lo tanto, dedicar tiempo a comprender las coberturas, calcular correctamente el valor de los activos y mantener actualizadas las pólizas representa una inversión en la seguridad financiera y la estabilidad operativa de la empresa.
El mundo empresarial evoluciona constantemente, consecuentemente las necesidades de protección también cambian. Las empresas que adoptan un enfoque proactivo hacia la gestión de sus seguros no solo evitan sorpresas desagradables en momentos críticos, sino que además optimizan sus recursos al pagar exactamente por la protección que necesitan, ni más ni menos.
Aunque ningún seguro puede eliminar completamente los riesgos inherentes a la actividad empresarial, una estrategia bien planificada de actualización de coberturas ciertamente minimiza el impacto financiero de eventos imprevistos, permitiendo a la empresa recuperarse más rápidamente y continuar su trayectoria de crecimiento sin contratiempos mayores.
Referencias
[1] – https://zurekabogados.com/revision-de-polizas-de-seguros-protege-tu-patrimonio-antes-del-siniestro/
[2] – https://www.grupotat.com/elegir-el-mejor-seguro-para-pymes-guia-completa/
[3] – https://ersmlevante.com/como-los-cambios-economicos-impactan-en-las-necesidades-de-seguros-de-las-empresas/
[4] – https://espanol.nationwide.com/lc/resources/small-business/articles/when-to-revise-business-insurance
[5] – https://www.univistainsurance.com/es/blog/revisar-polizas-seguro-negocio/
[6] – https://www.bbva.mx/educacion-financiera/seguros/seguro-hogar/seguros-hogar-suma-asegurada-para-tu-casa.html
[7] – https://www.pelayo.com/seguros-hogar/preguntas-frecuentes/como-calcular-valor-capital-asegurado-vivienda
[8] – https://www.mapfre.pr/seguros-propiedad/articulos/cuando-actualizar-los-datos-de-la-poliza/
[9] – https://www.nnespana.es/blog/seguros/sabias-que/como-afecta-la-inflacion-a-nuestros-seguros
[10] – https://info.ges.es/blog/que-es-infraseguro-y-como-evitarlo
[11] – https://www.allianz.es/descubre-allianz/mediadores/diccionario-de-seguros/v/valor-asegurable.html
[12] – https://pradoinsurance.com/riesgos-del-infraseguro-y-estrategias-para-evitarlo/
[13] – https://latinoseguros.com.mx/sitio2021/diferencias-entre-contratar-un-seguro-en-pesos-o-en-dolares/
[14] – https://hellosafe.com.mx/seguros-empresariales
[15] – https://www.blbcorreduria.com/infraseguro-en-empresas-que-es-como-detectarlo-y-evitarlo/
[16] – https://www.iii.org/es/article/con-que-frecuencia-se-debe-revisar-una-poliza-de-seguros-de-vivienda
[17] – https://soymagma.com/cada-cuanto-debes-revisar-tu-poliza-de-seguros-de-casa/
[18] – https://finability.mx/articulo.php?id=¿Con qué frecuencia debo revisar mis necesidades de seguro de vida?
[19] – https://www.bbva.com/es/varian-los-precios-los-seguros/
[20] – https://www.mnyl.com.mx/blog/2020/5-razones-por-las-que-una-poliza-actualiza-su-costo.aspx
[21] – https://www.chubb.com/co-es/pymes/articulos/importancia-de-actualizar-los-valores-asegurables-de-los-seguros.html
[22] – https://seguroflex.com/blog/que-es-el-infraseguro-y-como-evitar-la-regla-proporcional-en-tu-poliza-2034/